Restaurante Recomendado
Restaurante de la semana: Nuevo Amenábar
Esta zona ofrece una oferta de bares-restaurantes con personalidad propia. Abren por la mañana, permiten adoptarlos como segunda casa y cierran al caer el sol.
- 13.09.2012
- Raquel Rosemberg
Dorrego 2200, esquina Amenábar | 4773-2068
Martes a domingos, de 9 a 20
Tipo de cocina: deli, pastelería casera
Justo en el límite entre Palermo y Colegiales, donde nace Amenábar, las esquinas tienen algo especial: retoman de forma diferente la antigua costumbre del bar que se adopta como prolongación de la casa o la oficina. Desde el desayuno hasta la merienda tardía, siempre están poblados de vecinos que se sienten a gusto.
Funciona en un antiguo local (fue Mercado Amenábar y, antes, una farmacia) de paredes blancas que contrastan con el verde manzana también presente en su capitel. El mobiliario, también blanco, permite que resalten las pizarras con frases y platos del día. El decorado es una mezcla de objetos que van desde una bicicleta hasta una guitarra eléctrica, biblioteca con libros y muchos espejos. La suma crea un clima agradable que los presentes demuestran con un trato familiar y se nota la asiduidad.
El menú tiene dos responsables: el chef Martín Bronzel y la pastelería, muy casera, la preparan la dueña del lugar, Teresa Fascetto, y su abuela: este es un proyecto familiar, de tres generaciones.
Para los desayunos y meriendas se pueden pedir tostadas de pan de campo con queso y mermelada, jugo de naranja y café con leche o el clásico, con medialunas. Los turistas se inclinan por el New York, con huevos revueltos con panceta sobre tostada o el Amenábar: bol de frutas, cereales, yogur, jugo de naranja y café con leche. Por la tarde, y para el té, hay scons con queso y mermelada o variedad de cuadrados (rico el de fruta seca).
A la hora de almorzar, hay sándwiches, ensaladas y platos que rotan, según la estación y lo mejor del mercado. En sándwiches recomendamos el bagel (con pan elaborado en el lugar, siguiendo la receta tradicional, que se aprecia en la miga) relleno con salmón ahumado, queso brie, miel y queso crema con ciboulette o las hamburguesas. La Amenábar lleva lechuga, tomate, cebolla, queso cheddar, panceta y mostaza, y la Homero, cebolla salteada, rúcula y queso brie. Todos los sándwiches se acompañan con ensalada y papas cuña. Para beber, limonada con menta y jengibre.
Otra opción es inclinarse por platos de la carta, como la tortilla de papa, con ensalada de rúcula, tomate y parmesano, tartas caseras o alguna de las ensaladas, como la Greta, con verdes, pollo, tomate, queso, aceitunas y vinagreta de sésamo. Para los días fríos, sopa de calabaza, puerro y jengibre o crema de cebolla; wraps calientes en tres versiones: mexicano, vegetariano y mediterráneo, risotto de hongos y queso brie o lomo con papas rotas y salsa de Malbec. A su vez, estar atentos a la pizarra con el plato del día (menú a precio conveniente).
Para el postre, la balanza puede ser equitativa, pidiendo la especialidad del chef, su chocotorta, o la de la abuela, un crumble de manzana delicioso. La atención es informal, forma parte del clima del lugar.

