Restaurante Recomendado
Restaurante de la semana: Italpast
Se dice que la mitad de los argentinos tiene sangre italiana, sin embargo, son pocos los restaurantes donde se puede comer la vera cucina. Uno de ellos es Italpast.
- 21.06.2012
- Raquel Rosemberg
Dellepiane 1050, Campana | (03489) 430433
Martes a sábados, mediodía y noche; domingos, mediodía.
Los lunes sólo abren los feriados
Tipo de cocina: italiana
Hay que viajar casi una hora desde el centro de la Capital, pero Italia y, en especial, Cerdeña, están a casi 12 de vuelo. Entonces, la excusa del viaje cae por sí misma. Apenas se entra al local, una gran mesa, cubierta con manjares que incluyen pastas italianas de todo tipo, masitas, amarenas, budines, mermeladas, salsas, aceites, grappa, acetos (venden la reducción casera), sales, especias, mostazas, panes y un largo etcétera, a los que se suma lo que espera en la heladera con quesos, prosciutto y pastas frescas, anuncia lo que vendrá. Todo el que ingresa se para, suspira, mira y encarga su antojo para cuando se retire. Si se estira un poco más la vista, se verá la cocina, con todo el elenco en acción, un anticipo.
El local fue redecorado con imágenes de Cerdeña. Las mesas se vistieron con individuales de papel, a la usanza italiana, para poder dibujar mientras llegan los platos. Muchas fotos con artículos de prensa y algunas antiguas crean un clima de restaurante familiar, el mismo que se puede respirar en cualquier rincón de Italia.
Es hora de pasar a la mesa previo saludo a los dueños de casa que, parecería, conocen a todo el mundo. Si el evento es muy privado, lo mejor es optar por la cava, con degustación tanto de vinos (de la muy buena carta) como de comidas.
Empieza el festín: llega la panera, bruschetas que tienen lo que hay que tener: pan casero, delicioso, buen aceite de oliva, tomate y albahaca. Después, si Pedro tuvo ganas, tal vez, un pocillo con alguna sopa, como la de coliflor y brócoli, con toque de jengibre. Sigue el antipasto: riquísima burrata, que recomendamos rociar con gotas de aceto concentrado casero, ajíes rellenos, salmón ahumado casero, brochettes de langostinos empanados en costra de cereales y hierbas, quesos y buen jamón, calamaretti friti, más pizzas, son alguna de las propuestas.
clásicos pueden optar por ravioloni de espinaca con salsa de tomates frescos, lasagna della nona o la vegetariana, pappardelle, pasta al nero seppia o unos orecchiete con crema de brócoli, que hasta es posible irse con la receta. Como corresponde a un restaurante italiano, a la pasta le siguen las carnes (algunos piden risotto): bondiola alla sarda en cocción lenta, cartoccio di pesca di giorno y, cuando hay, conejo. El final dulce impone tiramisú o torta de manzana (pida con helado casero de mascarpone), café con naranjitas y pomelos azucarados caseros y cantucci, ideales para mojar en vino dulce.
Antes de emprender el regreso, todavía se está a tiempo de pasar por el rincón gourmet o el local de la esquina y llevarse más provisiones para la hora de la nostalgia. En síntesis: uno de los mejores restaurantes de la Argentina. Explicar, entonces, por qué hay que trasladarse hasta aquí es pura formalidad.

