Vinos destacados

Restaurante Recomendado

Restaurante de la semana: Freud & Fahler, Nueva Casa

Hay que animarse para dejar Palermo. Pero la avidez inmobiliaria tuvo la palabra y Pol Likan estrenó casa y nombre. Ya no es Nueva Esperanza, ahora es Nueva Casa.

Cabrera 5300 | 4833-2153 / 4771-3652
Lunes a sábados, mediodía y noche, restaurante
Lunes a sábados, de 11 a 20, pastelería
Tipo de cocina: de autor


En esa esquina funcionó la querida Cupertina. Pero el espacio cambió por completo. Partiendo de un inmueble antiguo, se lo reconstruyó manteniendo rasgos tradicionales, con una decoración muy cuidada. Domina el blanco, con una isla central con cerramiento de vidrio con grabado de hojas y un mostrador que permite ver en funcionamiento el área de pastelería y, detrás, la cocina. El piso es de madera antigua y las mesas de la pastelería, de mármol blanco. Un gran reloj no marca las horas, pocas y antiguas lámparas, frascos de cristal o cerámica más un cuadro de José Luis Anzizar, un homenaje a la obsesividad del dueño de casa.
Además de las coordenadas, la nueva casa estrena una pastelería más amplia: ya no habrá que pelearse por la única mesita, ahora hay cuatro y una gran vitrina-heladera antigua, en la que se lucen deliciosas tortas, muffins, tartas, alfajores, budines y panes.
La propuesta, al igual que en la casa anterior, varía a lo largo del día. Para almorzar, se puede optar por el plato del día, que cambia permanentemente, o pedir una muy rica sopa de calabaza con comino, croutons de pan de campo y fondue de queso, focaccia de romero con tapenade, caviar de berenjenas y tomates asados, queso brie, jamón seco y hojas de salvia, quiche de zapallitos, kale, mozzarella, cebolla caramelizada y radicheta fresca. También hay diferentes ensaladas o una muy completa milanesa de lomo con spaguettis a la manteca o con mezclum orgánico, tomate, cebolla colorada y albahaca. De postre, crème brûlée de dulce de leche.
Por la noche, la cosa cambia y Pol se permite dedicarse a lo que más disfruta: experimentar sabores, texturas, colores y ahora también, aromas. Al leer la carta, los platos pueden parecer complicados; sin embargo, el anuncio no debe amilanar. Otro dato: al elegir el menú que se va a pedir, junto con el nombre de cada paso, prestar atención a los dibujos que el dueño de casa esboza, son deliciosos y esperamos en poco tiempo una muestra con una selección que permita apreciar el paso del tiempo. Pero yendo a lo comestible, hay que probar la sopa de calabaza con espuma de queso Goya, licuado de maíz amarillo y polvo de semillas de girasol. El camembert caliente llega debajo de una campanita antigua de cristal que sorprende al levantarla con un humo de pan, miel de naranjas amargas y pan brioche (el vino, lo único que le falta a esta santa unión, debe elegirlo el comensal). En principales, cerdo en cocción larga, una bondiola braseada con salsa de mostaza a la miel y leche de coco, o cortes mixtos de cordero patagónico braseado y chuleta grillada.
Finales cantados: torta húmeda de chocolate amargo y unos buñuelos de dulce de leche. Estar atentos, porque si se escucha el reclamo popular, tal vez Pol acceda a abrir los domingos. Cambiaron las coordenadas geográficas, pero este maestro mantiene el norte gourmet.

Cabrera Cocina de autor Freud Gourmet Pol Likan Raquel Rosemberg Restaurante