degustaciones
90
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Hace rato que Ernesto Catena está apostando al Pinot Noir como su cepaje emblema con la sana y ambiciosa intención de lograr lo mismo que su padre con el Malbec. Por eso, vinifica hace rato varios por año y saca al ruedo lo mejor. Y entre ellos se destaca este Alma Negra, con mucha complejidad y equilibrio. De textura sedosa y profunda. Aquí la tipicidad está fuera de discusión, y la personalidad propia del vino empieza a asomar. Con vinos como éste, queda claro que las aspiraciones del propietario de la casa son muy posibles.
Por: Fabricio Portelli








