Consumo
Gastar poco y disfrutar mucho
La oferta vínica nacional es de las más amplias del mundo y en ella se puede encontrar un sinfín de propuestas al alcance de la mano y del bolsillo. Los blends son una de las opciones más atractivas.
Los enólogos dicen que para lograr sus mejores vinos deben recurrir al assemblage; es decir, a mezclar o combinar dos o más varietales porque sólo así logran aportarle a uno lo que le falta al otro. De esta forma, consiguen un exponente más completo, equilibrado y agradable. Es por ello que los ejemplares de más alto precio de la Argentina suelen ser blends. Sin embargo, esto no es una novedad, ya que muchos de los vinos del Viejo Mundo, esos que se conocen por zonas de producción (Burdeos, Ródano, Rioja, Chianti, etcétera), son tintos elaborados con una mezcla de varietales. En nuestro país, la diversidad y la amplitud de terrenos permiten que esas combinaciones se multipliquen. Y aunque la ley admite denominar como varietal a un vino con un 85% del contenido de un cepaje y el resto generalmente de otro, para disfrutar de blends hay que ir por vinos elaborados con esas intenciones. Les recomendamos cinco blends para tener en cuenta a la hora de visitar las góndolas.
Navarro Correas Colección Privada Blend 2008
Navarro Correas, Mendoza, $$
Como desde hace más de dos décadas, este clásico blend argentino que ha engalanado más de una mesa se las arregla muy bien para estar siempre, pero sin traicionarse. Fiel a su estilo, es mucho más clásico que moderno, con notas de frutas rojas maduras y la madera bien integrada tanto en nariz como en boca. De paladar vivaz y fluido, con cierta estructura de taninos que, sin opacar su buena y ágil fluidez, sirve mejor para acompañar diversos platos en los que la carne vacuna sea protagonista.
Amalaya 2009
Amalaya, Salta, $$
Como siempre, los aromas de este tinto ya consagrado son salvajes, pero con intención. Hay mucha expresión, aunque también equilibrio. De aromas frescos y frutados, con toques vegetales. En boca es fluido, con taninos algo incipientes que le dan la estructura necesaria para compartir la mesa con una gran diversidad de comidas. Igualmente, y más allá de su remozada vestimenta, lo mejor de este tinto es ese carácter tan extrovertido que tiene y su muy atractivo precio.
Atilio Avena Reserva Roble Cabernet-Merlot 2007
Atilio Avena, Mendoza, $$
Si bien se trata de dos de los cepajes más emblemáticos y reconocidos del mundo gracias a los grandes tintos de Burdeos, no abundan bivarietales como éste, más allá de que han demostrado también en suelo patrio que se complementan muy bien. Eso se puede percibir en esta etiqueta de Atilio Avena, un tinto de aromas y sabores simples, pero con buena fruta. Además, su trago es bien vivaz, lo que facilita su disfrute y le permite acompañar la mayoría de las especialidades de la cocina hogareña.
La Flor Blend 2009
Pulenta Estate, Mendoza, $$
Con este flamante lanzamiento, los hermanos Hugo y Eduardo Pulenta buscan diferenciar su exitosa línea joven (La Flor) de los demás vinos de la casa. Pero al contrario de lo esperado, este joven blend resulta más clásico de lo que se supone: una mezcla tradicional de Malbec y Cabernet Sauvignon con toque (10%) de Merlot. De aromas y sabores maduros y paladar no muy vivaz, pero lo suficientemente fresco y fluido como para disfrutar cada trago.
Bianchi Borgoña S/A
Casa Bianchi, Mendoza, $
Clásico de clásicos de la mesa argentina. Aunque no se trata de un tinto moderno, resulta bastante más actual de lo que muchos pueden imaginar por muchas razones: es jugoso y vinoso, pero también algo cargado de frutas rojas maduras y tonos especiados. En la actualidad se muestra con cuerpo y buena estructura, mucho más de la que ostentaba en décadas pasadas. Y, lejos de ser un cambio de estilo, todo esto hace que siga vivo desde hace tantos años. En las comidas familiares de los domingos suele decir presente muy a menudo.

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