Pasión por el vino
Enólogo de la semana: Matías Michelini
Uno de los más prestigiosos intérpretes del terruño Gualtallary, Matías Michelini de bodega Finca Sophenia responde las inquietudes más salientes que tienen todos los amantes del vino.
A Matías le gusta ir los domingos a la plaza de Tupungato con sus hijos y con su bella mujer, disfrutar de las cosas simples de la vida y hacer vinos con una punta verde maravillosa, bien a lo antihéroe, estilo que él interpreta como nadie. Fue enólogo de Luigi Bosca, comandó Doña Paula y desde la cosecha 2003 es el responsable de Finca Sophenia. Es, además, uno de los más acabados intérpretes del terruño Gualtallary y un gran conocedor del hermoso Valle de Tupungato.
¿Qué es lo que más le gusta de elaborar vinos?
Todo, desde palpar la tierra, mirar la viña, descubrir el sentido para generar placer al consumidor y respetar la naturaleza para crear una bebida noble.
¿A qué bodegas asesora?
Zorzal y Tupun.
¿Qué vino argentino destaca que no sea de su autoría?
Viña Cobos Malbec, un claro ejemplo del potencial del Malbec argentino.
¿Cuál es el vino que más disfrutó en su vida?
Pura Sangre Pouilly-Fumé de Didier Dagueneau, porque lo descubrí con mi mujer, Cecilia, muchos años atrás.
¿A qué colega admira o respeta y por qué?
Respeto a todo enólogo que se juega por el vino argentino, y Roberto de la Mota es un gran ejemplo.
¿Qué se imagina que piensa o siente un consumidor cuando decide comprar un vino de su autoría?
Alegría, satisfacción, emoción.
¿Cree que el Malbec puede ser considerado como el mejor vino del mundo?
Sí, porque es sumamente atractivo y seductor en su color, intenso en nariz, pero elegante. En boca es el vino de mayor dulzura.

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