Pasión por el vino

Carlos Bianchi habla de tintos y blancos

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Nota creada el 13.10.2010 Por El Conocedor Bookmark and Share

Como jugador fue un delantero imparable, acá y en Francia. Pero la verdadera gloria le llegó cuando se puso el buzo de DT: arrasó con todo y se convirtió en el técnico más ganador de la historia del fútbol local. Palabra autorizada en el deporte más popular del país, cuenta por qué entre sus pasiones, además de la pelota, están los vinos argentinos.

¿Cómo y cuándo fue su acercamiento al mundo del vino?
Mi verdadero contacto fue en la capital del Champagne, en la ciudad de Reims, Francia, cuando tenía poco más de veinte años, allá por los setenta.

¿Imagino que haber trabajado en distintos lugares del mundo, en especial en Europa, lo ha expuesto a diferentes tipos y estilos de vinos?
Sí, claro, más que nada por mi paso profesional por países como Francia, España e Italia, que cuentan con grandes historias y mucha tradición vitivinícola; aunque los dos últimos que menciono se quedaron un poco en los últimos tiempos y recién ahora les están dando real importancia a sus vinos, en especial a los de guarda. Por eso sigo pensando que los mejores exponentes del mundo son franceses.

Y de la Argentina, ¿qué vinos son los que más le gustan?
Los tintos me apasionan, sobre todo los que son tan suaves y sedosos que permiten que se los pueda apreciar en toda su magnitud sin que cueste hacerlos pasar por la boca. En cuestiones de variedades, no tengo un cepaje favorito y aunque en la Argentina brilla el Malbec, mi pequeña cultura vínica, que comenzó en Francia, hace que opte por el Cabernet Sauvignon, una de las uvas más respetadas en esas tierras.

¿Le divierte degustar nuevas propuestas?
Me gusta probar nuevos vinos para no cerrar mis preferencias y hacer que mi paladar tenga cada vez más conocimiento.

¿Le gusta tener y guardar vinos?
Absolutamente: comprar diferentes marcas, cepas menos conocidas y menos comercializadas... Tengo una cava, pequeña pero interesante, con algunos vinos para guardar, una práctica que recién comienza a conocerse en la Argentina.

¿Qué vino bebió anoche?
Un rico Perdriel de Norton.

¿Cuánto fue lo que más pagó por una botella?
No tomo el vino por el precio porque, según mi experiencia, tomé caros mediocres y baratos correctos.

¿Una anécdota graciosa que le haya pasado con un vino?
No me viene ninguna a la cabeza porque le tengo mucho respeto al vino. Mi esposa me dice que algún día le gustaría verme borracho; tal vez si eso pasa, pueda tener alguna. Lo que sí puedo decirte seriamente es que no me imagino comer sin una copa al lado del plato: para el 90% de las comidas, no hay mejor acompañante que un buen vino. Chau, felicidades.