Pasión por el vino
Alejandro Lacroix habla de tintos y blancos
Es DJ, conductor de radio y televisión, y director de la productora Let’s Produce. Más allá de todas sus ocupaciones, siempre se hace un tiempo para disfrutar de una copa de vino argentino.
- 06.01.2012
- Ángeles Benedetti
Con más de una década de experiencia como DJ, se ha presentado en las fiestas y clubes más importantes de Sudamérica, participó en las siete ediciones de Creamfields Buenos Aires y ha musicalizado infinidad de atardeceres en los más exclusivos paradores de Punta del Este. Lleva más de diez años trabajando como conductor de radio y televisión, tanto para Argentina como para Latinoamérica. Es director de la productora Let’s Produce, que organiza eventos para grandes marcas nacionales e internacionales. Además, siempre encuentra un rato para disfrutar de su otra pasión: el vino argentino.
¿Cómo y cuándo fue tu acercamiento al mundo del vino?
No lo recuerdo exactamente, pero calculo que de chico para probar. De una manera más comprometida y de disfrute a los 20 años.
¿Qué vinos argentinos son los que más te gustan?
Muchos. Mis etiquetas preferidas suelen ser de Escorihuela Gascón, Zuccardi, Del Fin del Mundo, Rutini Wines, Doña Paula, Luigi Bosca y Ernesto Catena Vineyards, entre otras.
¿Cuáles son los estilos que más te llaman la atención?
Me gustan más los vinos jóvenes y no tanto los de guarda. El que más tomo es Malbec, un clásico. El Pinot Noir me encanta y tengo un sensible romanticismo con el Pinot Grigio. Ahora le estoy prestando más atención al Merlot también.
¿Te divierte degustar nuevas propuestas o preferís ir a lo seguro, lo que ya probaste?
Depende del día y de la compañía del momento. Durante un viaje, seguro voy por la nueva propuesta y si estoy con algún amigo sommelier, también.
¿Te gusta tener y guardar vinos?
Sí, tengo varios, nada del otro mundo pero me divierte que junten polvo, girarlos cada tanto, casi todos son regalos. Tengo un Opus One 1997 que me regaló mi amigo Gerardo Cea de Prima Pasta, un Angélica Catena Zapata Gran Reserva que me regalaron mis amigos los Pels y varios más. Lindos recuerdos, grandes vinos.
¿Qué vino bebiste anoche?
Antes de ayer me invitaron a una cena y pedimos un Pinot Noir de Alma Negra que no podía estar mejor.
¿Cuánto fue lo que más pagaste por una botella?
Fueron 500 dólares, de la colección privada de Julio Iglesias en una cena con empresarios de Miami en el clásico The Forge. Me dolió un poco, debo admitir, porque fueron dos botellas... pero valió la pena.
¿Cuál es la anécdota más graciosa que te pasó con un vino como protagonista?
Fue un desastre y hace poco, durante un vuelo Nueva York-Buenos Aires por Lan. Me volqué absolutamente todo el vino sobre el saco y la camisa de tal manera que no se podía disimular. Tuve que ir al baño, traté de reparar los daños pero fue imposible, así que terminé bajando del avión con un saco que solía ser gris clarito todo manchado con el vino y ¡en cueros! (porque la camisa estaba en un estado irrecuperable). A todo esto, venía sentado un directivo de Lan en el asiento detrás del mío y yo muerto de vergüenza. En migraciones con el saco manchado y en cueros, definitivamente, no da.

